Cogidos de la mano
una linda pareja
me impide el paso en esta calle estrecha.
Intento adelantarles por la izquierda
pero, sin darse cuenta de que existo,
se besan y me cierran el camino.
Me acuerdo del parchís,
dos fichas hacen puente
y sólo un seis obliga a retirarlas.
Cuando por fin consigo rebasarles
me giro y les reprocho con el bastón en alto:
"¡Maldita juventud, sed más considerados,
que vuestro amor ocupa toda la puta calle!"
En lugar de enfadarse y responderme
sonríen y me dedican otro beso.
No todo está perdido.
Esto no es sólo cursi sino ñoño.
ResponderEliminarCinco minutos y ya tengo un troll. Gracias por estrenarlo, Pablo :-D
EliminarYo si fuese el viejo les habría soltado un merecido bastonazo.
EliminarDe eso no me cabe la menor duda.
Eliminary para dentro, esa sonrisa picarona del abuelo.
ResponderEliminarJavi, mi manca qualche parola ma colgo tutto il tuo romantico cinismo! Ci sono i due mondi separati e inavvicinabili dell'amore e della vecchiaia scorbutica e insofferente, mi piace l'ultimo bacio dei due amanti che continuano ad amarsi e a non capire cosa ci sia di male in tanto amore. Spero di leggerti presto. Ti abbraccio fortissimo.
ResponderEliminar